El transporte como necesidad ciudadana
Por Gabriela Dávalos
Una de las principales necesidades de la ciudadanía limeña es el transporte, por ello, muchos recurren a la opción que les brinde mayor seguridad y eficiencia. Debido a esto, los taxis por aplicativo se han ganado un espacio en nuestras vidas. Sin embargo, alrededor del mundo y, específicamente, en la ciudad de Lima, Perú, se han presentado múltiples casos en los que se expone la falta de control y filtro de los conductores que se registran en dichas aplicaciones. Algunos han llegado a falsificar datos, pues contaban con antecedentes penales que les impedirían el uso de las mismas. Por su parte, los usuarios nunca saben, con certeza, a quién le están confiando su vida.
A través del análisis del problema y luego de llevar a cabo nuestro proyecto, puedo concluir que mi grupo de trabajo fue responsable, pues presentamos todos los avances requeridos a tiempo. Todo esto fue gracias a que distribuimos de manera adecuada las tareas. En ese sentido, pude comprender el impacto que el problema tiene en la población limeña, pues pese a que los taxis por aplicativo son un tema relativamente nuevo, ya un 21% de limeños los prefiere. Igualmente, en lo concerniente a la investigación del problema, para el júbilo de muchos usuarios, el pasado martes, la Comisión de Transporte y Comunicaciones del Congreso de la República aprobó el proyecto de ley que propone implementar un Registro Nacional para las empresas de taxi por aplicativo que operan actualmente en el Perú. De esta manera, se espera regularlas y por lo mismo, brindar un mejor servicio. Lo interesante de este proyecto de ley es que las empresas tendrán que presentar un registro cada tres meses, tanto de los vehículos como de los conductores capacitados y habilitados por la aplicación. Al mismo tiempo, el Ministerio del Interior, Indecopi y las municipalidades tendrían a su disposición dicha información vía web. De concretarse estas acciones, se beneficiará a muchos usuarios, quienes hasta el momento estaban expuestos, pues existe mucha informalidad.
Por otro lado, al finalizar nuestro proyecto nos dimos cuenta de que nos costó mantener una comunicación adecuada, pues planeamos todo mediante un grupo de WhatsApp y en este medio se puede decidir si responder o no los mensajes a diferencia de una conversación cara a cara. A raíz de esto, no estuvimos muy unidas como grupo, ya que cada quién trabajó el proyecto por su lado, sin depender de las demás. Además, las fuentes de información fueron insuficientes, pues el tema de taxis por aplicativo es relativamente nuevo en el Perú. En consecuencia, gran parte de la información que obtuvimos, pertenece a países vecinos. Esto nos complicó un poco el trabajo, pero no nos impidió llegar a los datos referenciales que necesitábamos. Asimismo, se sabe que aún se siguen presentando problemas de este tipo en la ciudad de Lima, por eso considero oportuna la intervención, tanto de las empresas de taxis por aplicativo que operan en Perú, como del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
Para concluir, mis principales objetivos con el trabajo en este boletín, son lograr que la gente se informe del tema y al mismo tiempo, generar conciencia para que tomen sus precauciones en el uso de taxis por aplicativo. También, espero que nuestro público se sienta motivado y en confianza para contactarnos y compartir sus experiencias del uso de estos servicios de transporte.
